Ninguna estrategia gana siempre. Lo que separa a quien sobrevive de quien quema su cuenta no es acertar más, sino perder poco cuando se equivoca. Estas son las reglas básicas de gestión de riesgo, con números.
Arriesga un porcentaje pequeño y fijo
Muchos traders arriesgan entre el 0,5 % y el 2 % del saldo por operación. No es una regla mágica, pero tiene una razón matemática: con un riesgo del 1 %, diez pérdidas seguidas reducen tu cuenta en torno a un 9,6 %. Con un riesgo del 5 %, esas mismas diez pérdidas te dejan un 40 % por debajo.
Recuerda además que las pérdidas son asimétricas: tras perder un 40 % necesitas ganar un 66,7 % para volver al punto de partida.
Piensa en múltiplos de R
Llama R a lo que arriesgas en una operación. Perder tu stop es −1R; ganar el doble de lo arriesgado es +2R. Medir en R te permite comparar operaciones de distinto tamaño y entender tu rendimiento sin depender del saldo.
Pon límites diarios y semanales
Define de antemano cuánto estás dispuesto a perder en un día (por ejemplo, 3R o el 3 % de la cuenta) y deja de operar al alcanzarlo. Las peores decisiones suelen tomarse justo después de una racha de pérdidas, intentando recuperar.